El fabricante de automóviles japonés Nissan, aliado con el francés Renault, volvió a la rentabilidad en su año fiscal 2021/22, que finalizó a fines de marzo, por primera vez desde 2018/19, pero su nuevo año financiero promete estar plagado de trampas, entre material altísimo costos de materias primas y problemas de abastecimiento.

Su beneficio neto anual fue de 215.500 millones de yenes (1.600 millones de euros), según los resultados publicados el jueves. Este rendimiento está ligeramente por encima del último objetivo del grupo y contrasta con su fuerte pérdida neta en 2020/21 equivalente a 3.400 millones de euros.

El entorno del mercado siguió siendo «extremadamente difícil» durante el último año fiscal debido al impacto persistente de la pandemia de Covid-19, la escasez de semiconductores y el aumento de los precios de las materias primas, dijo Nissan en un comunicado.

Al igual que Renault, Nissan apunta a la rentabilidad más que al volumen de ventas

Sin embargo, el grupo dice que ha cosechado los frutos de su amplia reestructuración iniciada en 2019 y su nueva estrategia centrada en la calidad de las ventas en lugar de los volúmenes, la introducción de nuevos modelos y una fuerte recuperación del mercado automovilístico americano.

Nissan también aprovechó la caída del yenque se volvió brutal a partir de marzo, un efecto cambiario que impulsó artificialmente las ganancias de las empresas japonesas hechas en el exterior.

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El fabricante también superó su objetivo de beneficio operativo anual, que alcanzó los 247.300 millones de yenes (1.800 millones de euros). Si no cumplió su objetivo en términos de facturación, que ascendió a 8.424,6 mil millones de yenes en 2021/22 (62,5 mil millones de euros), esto aún representa un aumento del 7,1% en un año.

Impacto de la continua escasez de semiconductores

Pero soplan muchos vientos en contra en su nuevo año fiscal, en el que Nissan espera una caída del 30% en las ganancias netas a 150 mil millones de yenes. El entorno del mercado debería ser «aún más severo» que durante el pasado ejercicio, advirtió el grupo.

A la persistente escasez de semiconductores se suman ahora los confinamientos sanitarios en China y la guerra en Ucraniafactores negativos que aumentan aún más los costos de las materias primas y las interrupciones en la cadena de suministro.

Nissan sigue apuntando a un beneficio operativo anual casi estable durante un año, de 250 000 millones de yenes, y un aumento del 18,7 % en su facturación hasta los 10 000 millones de yenes (74 000 millones de euros al precio actual). Signo de cierta confianza recuperada, Nissan va a pagar un pequeño dividendo de 5 yenes por acción para su último año financiero, el primero desde 2019, y planea un dividendo de al menos el mismo para 2022/23.

(Fuente: AFP)