Es un eufemismo decir que el Gran Premio de Automóviles de Pau tiene una larga tradición a sus espaldas. Después de cierta incertidumbre sobre su futuro, durante la pausa de dos años vinculada a la pandemia, el evento regresa del 6 al 8 de mayo de 2022. El exigente circuito urbano, que es el punto culminante de este evento, se conservó intacto desde 1935. Sin embargo , no podemos acusar a los organizadores, incluido el Ayuntamiento de Pau, de conservadurismo. Para su regreso, la cita vasca ha decidido mirar al futuro, dando un lugar privilegiado a las energías alternativas. En un ambiente político y regulatorio donde todo parece girar en torno a la motorización eléctrica, este concurso que reúne a varias plataformas ha preferido proponer diversas soluciones.

«El Gran Premio de Pau destacará los coches eléctricos, en particular con la primera prueba de la temporada de ETCR [Electric touring car racing], turismos con una potencia de alrededor de 650 caballos», explica Stéphane Thérou, director de gabinete de François Bayrou, alcalde de Pau. «Pero los coches eléctricos tienen sus límites sociales, en particular por su alto precio y, a veces, por el difícil acceso a la infraestructura de carga. . Es por eso que también queríamos destacar otras soluciones, incluidos los combustibles bajos en carbono. Reemplazar todos los autos en circulación por eléctricos llevaría años. Es de sentido común pensar hoy en soluciones para reducir el impacto de carbono de la flota térmica existente, sin esperar a reponerla”.

Combustibles sintéticos y eléctricos

Así, las distintas plataformas involucradas en esta edición están haciendo todo lo posible para reducir las emisiones relacionadas con sus combustibles… ¡Incluso para los modelos eléctricos! «Los coches de la plataforma ETCR se recargarán con electricidad a partir de hidrógeno verde, producido a partir de una represa hidroeléctrica. El mismo hidrógeno que utilizan los autobuses en la ciudad de Pau», resume Stéphane Thérou.

Además, la carrera del WTCR [World touring car cup] utilizará gasolina compuesta en un 65% por combustibles sintéticos. Para la Fórmula 4 se optó por otra solución: un biocombustible de segunda generación a partir de biomasa suministrada por Repsol, que parece ser una vía de futuro para los motores térmicos. La Twincup funcionará de manera más convencional con E85, que fabrica Vertex (productor de alrededor de una cuarta parte del bioetanol vendido en Francia). Y cuando las tecnologías aún no están maduras para la competencia, como es el caso de la pila de combustible, es a través de exhibiciones que se llevará a cabo la demostración. El prototipo Mission H24, obra de la empresa suiza Green GT, será así presentado en la villa, a la espera de su participación en las 24 Horas de Le Mans. También veremos el Beltoise BT01, un GT eléctrico destinado a las escuelas de vuelo, así como un camión de campeonato europeo, alimentado con HVO100, un biodiésel elaborado a partir de aceite de freír. “Estamos experimentando con este combustible en algunos autobuses urbanos, pero está penalizado con los mismos impuestos que el gasóleo sobre productos fósiles… ¡Aunque ni siquiera contiene hidrocarburos!”, lamenta Stéphane Thérou.

Neutralidad tecnológica

Ver un enfoque de este tipo por parte de los organizadores, apostando por la neutralidad tecnológica, parece más refrescante en un momento en que los discursos políticos y las regulaciones quieren poner el listón completamente hacia los coches eléctricos a batería. Por eso, en la apertura del concurso, los organizadores han habilitado un foro al que están invitados los distintos actores, ya sean políticos o industriales. “El objetivo es estimular el debate, de una forma menos tecnocrática que en Bruselas”, confía un portavoz de la organización. “Según los primeros comentarios, la iniciativa es apreciada por los distintos actores”. Esperemos que esta interesante y original iniciativa dé sus frutos, y dé un poco más de matiz y variedad a las soluciones propuestas. Tanto con los políticos como con el público en general, para quienes el concurso será el escaparate. Si la transición energética de la automoción no consigue proponer diversas soluciones técnicas que den respuesta a tantos usos, claramente no será por falta de Pau.