Al mismo tiempo, Renault también está estudiando la oportunidad de reunir sus actividades y tecnologías de motores (y transmisión) térmicos e híbridos más tradicionales con sede fuera de Francia dentro de una entidad específica. El “objetivo de Renault es potenciar el potencial de sus tecnologías pero también contribuir al desarrollo de combustibles de bajas emisiones, GLP…”, prosigue la firma del rombo. 10.000 empleados, fuera de Francia, se verán afectados.

Luca De Meo había mencionado el pasado mes de abril la intención del fabricante francés de crear estas dos entidades separadas. El proyecto de escisión de las actividades eléctricas «podría significar una cotización separada» en la bolsa, confirmó en su momento el director general de Renault. La idea es obviamente aumentar la valoración de Renault, que es extremadamente baja (apenas 6.550 millones de euros). El fabricante mencionó por primera vez estas opciones en febrero pasado.

Apertura al aliado de Nissan en el centro de la reunión del 17 de mayo

El 17 de mayo se celebrará en Yokohama, sede del fabricante japonés, una reunión del Consejo Operativo de la Alianza Renault-Nissan Mitsubishi Motors. Luca De Meo acompaña allí por primera vez a su presidente Jean-Dominique Senard. Historia para estrechar los vínculos, algo distendidos, de los tres socios. Luca De Meo confirmó en particular al periódico Nikkei que se iban a iniciar conversaciones entre los tres fabricantes sobre el proyecto de división de Renault. De hecho, Nissan podría tomar una participación. Luca De Meo había mencionado en abril una posible entrada en el capital de la entidad de tecnologías térmicas e híbridas de motores (y transmisión).

Renault posee ahora el 43,4% de Nissan, que a su vez posee el 15% de la firma del rombo, pero… sin derecho a voto. Una relación fundamentalmente desigual, que data del rescate de Nissan por parte de Renault en 1999. Sin embargo, los líderes de los japoneses aceptan cada vez más mal este desequilibrio estructural de la Alianza. Traer la firma de Yokohama a una entidad separada lo corregiría en (pequeña) parte. Sin incurrir en la ira celosa del Estado francés, que posee el 15% de Renault y el 22% de sus derechos de voto. “Un día, la Alianza tendrá que ser reequilibrada de una forma u otra”, dice una fuente interna del fabricante francés. Así que esa sería una manera dulce de comenzar este reequilibrio potencial. Mitsubishi Motors ha sido controlado en un 34% por Nissan desde 2016.